Temístocles Montás es el nuevo presidente del PLD

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Por EFE |

Santo Domingo - El oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el sector que se desprendió de esa organización en respaldo al expresidente del país Leonel Fernández continuaron hoy apuntalando sus antagónicas posiciones en las que cada bando se esfuerza en demostrar fortaleza.

El exministro de Industria y Comercio Temístocles Montás fue escogido hoy presidente interino del PLD en lugar de Fernández, quien abandonó el partido el domingo pasado tras denunciar un presunto fraude en las primarias oficialistas del 6 de octubre en las que buscaba una cuarta nominación a la Presidencia.

Montás fue designado en una reunión del Comité Político del partido gobernante que encabezó el presidente dominicano, Danilo Medina, quien se erige como el único líder del PLD, posición que disputaba al exmandatario.

El Comité Político también aceptó las renuncias del propio expresidente, así como las del exvicepresidente de la República Rafael Alburquerque y de otros altos dirigentes incondicionales de Fernández, quien gobernó el país en tres cuatrienios.

Asimismo, acordó designar al senador Julio César Valentín y al diputado Rafael Méndez para que representen al PLD dentro de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), luego de la renuncia de su presidente, el dominicano Manolo Pichardo, también seguidor de Leonel Fernández.

A la par, unos 25 miembros del Comité Central del PLD residentes en la región norte, abandonaron las filas del partido morado para pasar a militar en la organización La Fuerza del Pueblo, que ahora lidera Fernández, y que hace solo una semana era el Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD), de orientación izquierdista.

Los renunciantes justificaron su acción porque el PLD “se ha apartado del camino trazado por el líder y fundador (el expresidente) Juan Bosch, y se ha propuesto alentar la consolidación de un proyecto político autoritario que está interesado en retener el poder a cualquier precio”.

Asimismo, denunciaron que “desde el Palacio Nacional se han prevalido de los resortes del poder para humillar a las bases del Partido de la Liberación Dominicana, practicando la intolerancia, el abuso y la doblez”.

En medio de todo este tira y jala la comidilla del día en el espectro político dominicano fue el audio que se hizo viral de una conversación telefónica entre el expresidente de la Cámara de Diputados Rubén Maldonado y su compañero legislador Henry Merán, ambos seguidores de Fernández.

En el audio se escucha a Maldonado comentar a Merán que el presidente de la Cámara de Diputados, Radhamés Camacho, se apresta a despedir a empleados del hemiciclo contratados cuando Maldonado dirigió ese organismo y que él no lo iba a permitir.

En una parte de la conversación, que incluye algunas palabras de corte soez dichas por Maldonado, este le dice a su compañero que si Camacho ejecuta esos despidos él sería capaz de "quemar la Cámara de Diputados".

La reacción de Maldonado, tras hacerse pública la grabación, fue la de acusar al Gobierno de haberle "infectado" sus teléfonos y advirtió que "ningún pichón de dictador" tiene el derecho de intervenir "mis llamadas personales".

Merán, por su parte, condenó la "flagrante y aviesa" vulneración de su derecho fundamental a la intimidad consagrado en el artículo 44 de la Constitución de la República, y opinó que la acción mostraba nueva vez que era un "perseguido político".EFE

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