Argentina reduce la tensión con Brasil y pide ayuda para negociar su deuda

Economía

Por Eduardo Davis l EFE |

Argentina reduce la tensión con Brasil y pide ayuda para negociar su deuda

Brasilia.- Las relaciones entre Argentina y Brasil parecieron recomponerse con una visita del canciller argentino, Felipe Solá, quien hasta pidió apoyo al presidente Jair Bolsonaro en la renegociación de la abultada deuda de su país.

La visita del canciller a Brasilia representó el primer contacto entre los Gobiernos de los dos mayores socios del Mercosur, que en los últimos meses abandonaron la diplomacia para ventilar la fuerte discordia ideológica entre el ultraderechista Jair Bolsonaro y el peronista Alberto Fernández.

Solá fue recibido primero por su homólogo Ernesto Araújo y luego por el propio Bolsonaro y en ambos casos todos posaron sonrientes para los fotógrafos, en un aparente intento por dejar de lado las diferencias y los insultos de los últimos meses.

Prueba de la distensión fue una propuesta hecha por Bolsonaro y que Solá deberá transmitirle a Fernández: un primer encuentro entre ambos presidentes, que podría realizarse el próximo 1 de marzo en Montevideo, en el marco de la investidura del nuevo mandatario de Uruguay, Luis Alberto Lacalle Pou.

"Ha sido una excelente reunión", dijo Araújo a los periodistas junto a Solá, en un pronunciamiento conjunto en el que no hicieron ninguna alusión a las polémicas y reforzaron tanto los vínculos históricos como la intensa relación comercial y económica bilateral.

PRIMERA DECISIÓN: REACTIVAR COMISIONES BILATERALES

Uno de los frutos de la primera reunión entre Solá y Araújo fue la decisión de reactivar diversas comisiones bilaterales que estaban paralizadas desde la victoria electoral de Fernández, en octubre pasado.

Araújo explicó que se acordó la "inmediata" vuelta al trabajo de las comisiones de economía, infraestructura y hasta política, uno de los asuntos que más separa a ambos Gobiernos, pero en el que se han comprometido a identificar puntos para trabajar "lo positivo".

En el caso de las comisiones de economía e infraestructura, los primeros contactos estarán centrados en la búsqueda de fórmulas para recuperar el comercio bilateral, que el año pasado movilizó cerca de 25.000 millones de dólares, afectado por las dificultades económicas de ambos países, socios del Mercosur junto con Uruguay y Paraguay.

AYUDA PARA LA DEUDA Y COINCIDENCIAS CON MERCOSUR

Solá admitió que la delicada situación económica argentina es una de las trabas que enfrenta la relación comercial bilateral y apuntó que la renegociación de la abultada deuda externa "heredada" del Gobierno de Mauricio Macri será determinante para una recuperación.

"Argentina tiene una recesión profunda, que se ve en la caída de las exportaciones, tiene un problema de demanda interna muy fuerte, su poder adquisitivo ha caído en forma preocupante" y ha "heredado una altísima inflación", expuso Solá.

También puntualizó que "enfrenta una deuda externa absurdamente alta y en un plazo muy corto", que buena parte de los recursos que recibió "se fugaron a través de un irresponsable sistema cambiario", por lo que el Gobierno de Fernández está en negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En ese sentido, reconoció que pidió ayuda al Gobierno de Brasil.

"Hemos pedido a nuestros hermanos brasileños que también nos apoyen de la manera que puedan en el FMI", ya que Argentina ahora precisa "tiempo para crecer y para pagar".

Solá coincidió en que el Mercosur debe buscar una mayor apertura comercial y nuevos acuerdos con otros países o bloques, pero aclaró que la prioridad de Argentina en este momento es renegociar la deuda externa y recomponer su economía.

"Pedimos tiempo para crecer y pagar", dijo Solá, quien pareció condicionar el apoyo argentino a reformas estructurales en el Mercosur a la recuperación económica del país.

VENEZUELA: MÁS COINCIDENCIAS QUE DIFERENCIAS

En la reunión con Araújo fue analizada también la aguda crisis de  Venezuela, país en el que Brasil reconoce como presidente al líder opositor Juan Guaidó, y en el que Argentina considera como gobernante legítimo a Nicolás Maduro.

Pese a esa diferencia, ambos ministros subrayaron que entre Brasil y Argentina son mayores las coincidencias.

"Coincidimos enteramente en el objetivo de contribuir a una transición democrática" en Venezuela, manifestó Araújo.

En esa misma línea se expresó el canciller argentino. "No somos favorables a Maduro. Somos favorables a la democracia y democracia significa cumplir condiciones", como la defensa de los derechos humanos y otras que no son respetadas en Venezuela, indicó.

En ese marco, apuntó que, pese a sus diferencias, Argentina y Brasil aspiran a que Venezuela "recupere plenamente la democracia", en unos comicios libres en los que incluso puedan votar los millones de venezolanos que están en el exilio.

Solá también ratificó que Argentina no abandonará el Grupo de Lima, integrado por una docena de países opuestos a Maduro y que reconocen como presidente venezolano a Juan Guaidó.

"Siempre vamos a estar en el Grupo de Lima, porque yéndose de los lugares no se ayuda a solucionar nada", dijo Sólá.

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